Saltar la navegación

historia

El Imperio Ruso (1721-1917) nació con Pedro el Grande y se consolidó bajo Catalina la Grande, expandiéndose por Europa y Asia para convertirse en una potencia mundial, aunque lastrado por la servidumbre y un poder centralizado. La Revolución Rusa de 1917 derrocó al último zar, Nicolás II, y llevó al establecimiento de la Unión Soviética (1922-1991), un estado socialista que continuó el expansionismo del imperio pero abolió la servidumbre. Finalmente, en 1991, la disolución de la URSS dio paso a la actual Federación de Rusia, que busca la estabilidad y la paz.

 

Creado con eXeLearning (Ventana nueva)